Monday, January 16, 2012

¿Cual es el problema con creer en la confesión positiva?


¿Qué hay de malo en creer que la confesión que haga con mi boca tiene poder? 

Primero que todo, este asunto de confesar y decretar no se apega estrictamente a la creencia cristiana, ya que existen otros cultos y religiones en donde la confesión positiva ocupa un lugar prominente en sus estatutos doctrinales.

Por otro lado, este tema se vuelve más peligroso cuando es tomado más allá de sus límites. Por ejemplo, si comenzara a confesar que soy un doctor (cuando no lo soy), probablemente solo mi reputación sufriría daño; pero si comenzara a dar consejo medico a personas que de verdad creen que soy un medico, entonces el peligro se avecina.

¡Esto es exactamente lo que ha pasado! Existen muchos casos donde personas que han sido enseñadas a creer en sus confesiones positivas han dejado de tomar sus medicamentos, ir al medico o rehúsan a creer determinado diagnostico, con resultados desastrosos.

Hank Hanegraaff nos cuenta del caso de Larry y Lucky Parker:

“Su trágica historia fue publicada en 1980 por Harvest House. El libro “Dejamos a Nuestro Hijo Morir”1 cuenta los trágicos detalles de una fallida experiencia de fe. Con dolorosos detalles, Larry y su esposa cuentan como dejaron de suministrarle insulina a su hijo diabético. Como era de esperarse, Wesley cayó en coma diabético. Los Parkers, advertidos del peligro de hacer confesiones negativas, continuaron confesando salud para su hijo hasta que este finalmente murió. Aun después de la tragedia, persistentes en su fe, los Parkers tuvieron un servicio de resurrección en vez del funeral. A más de eso, después de un año de muerto no dejaban de creer que Wesley resucitaría de los muertos como Jesús. Tiempo después, ambos padres fueron juzgados y condenados por homicidio abuso infantil.”2

Este no es solo un caso aislado, y seguramente esto no se restringe solamente a casos de salud, sino también a relaciones personales, deudas, grandes compras, etc. No obstante, es evidente que ejercitar esta práctica suele ser fatal cuando se trata de enfermedades.  Bien conocido es el caso Hobart Freeman, pastor de Claypool, Indiana, quien creía que la medicina era la extensión de la magia negra y la hechicería; por ello, al menos noventa miembros de su congregación murieron como resultado de enfermedades que pudieron haber sido fácilmente tratables; o también existe el caso de Ruth Carter Stapleton (la hermana del presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter), quien rehusó cualquier tratamiento contra el cáncer, muriendo en 19833.

Pero todo esto es solamente un lado de la moneda. El otro lado, no menos importante, tiene que ver con la imagen de Dios. Si este movimiento (Palabra de Fe) realmente funciona, entonces podemos dar ordenes a Dios por medio de nuestra fe, convirtiéndolo en nuestro títere; solo necesitamos saber las palabras apropiadas y ¡listo! Dios esta obligado a hacer lo que pedimos porque lo pedimos con fe.

Pero este no es el Dios que encontramos en las Escrituras. Ciertamente es el tipo de dios que Kenneth Copeland predica cuando afirma que “Dios no puede hacer nada para ti sin fe” porque “la fe es la fuente de poder de Dios”4. Peor aun, el dios que predica Myles Munroe es uno que necesita nuestro permiso para hacer su obra aquí en la tierra5.

Te animo encarecidamente a que leas la sección “Preguntas para los Carismáticos” donde encontrarás mas información a modo de preguntas con su respectiva evidencia bíblica.

Huri Cañas

1 http://www.amazon.com/We-let-our-son-die/dp/0890812195
2 “Christianity in Crisis” Hank Hanegraaff, pg. 62
3 “Charismatic Chaos”, John Macarthur, pg. 237-239
4 “Christianity in Crisis” Hank Hanegraaff, pg. 65
5 http://charismaticorconservative.blogspot.com/p/outrageous-videos.html (video 5)

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